Sobre la muerte súbita

Fuente: Fundación del Corazón

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¿Qué es la muerte súbita?

La muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de una parada cardiaca en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado.

Existe una definición más formal, que es la utilizada en los estudios médicos: “muerte súbita es el fallecimiento que se produce en la primera hora desde el inicio de los síntomas o el fallecimiento inesperado de una persona aparentemente sana que vive sola y se encontraba bien en plazo de las 24 horas previas”.

Su principal causa es una arritmia cardiaca llamada fibrilación ventricular, que hace que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir. La víctima de muerte súbita pierde en primer lugar el pulso, y en pocos segundos, pierde también el conocimiento y la capacidad de respirar. Si no recibe atención inmediata, la consecuencia es el fallecimiento al cabo de unos minutos.

Las medidas de reanimación cardiopulmonar pueden conseguir en muchos casos que la arritmia desaparezca y el paciente se recupere. Si por fortuna sucede esto, estaremos ante una ‘muerte súbita reanimada’.

Causas de muerte súbita

La muerte súbita se debe habitualmente a una arritmia cardiaca maligna: la fibrilación ventricular. Esta arritmia produce una actividad eléctrica cardiaca caótica que no es capaz de generar latido cardiaco efectivo, por tanto el corazón deja de bombear la sangre, la presión arterial cae a cero y se anula el riego sanguíneo del cerebro y del resto del cuerpo. Cuando se detiene la circulación, el oxígeno y los nutrientes dejan de llegar a los órganos, que rápidamente empiezan a sufrir. Es importante saber que el órgano más vulnerable es el cerebro. Unos pocos minutos de parada cardiaca pueden ser la causa de lesiones cerebrales graves; de hecho, estas son las principales secuelas en los pacientes que son reanimados.

Síntomas de la muerte súbita

Las víctimas de muerte súbita presentan de manera brusca una pérdida completa del conocimiento y no responden a ningún tipo de estímulo. Pueden tener los ojos abiertos o cerrados, y en seguida, dejan de respirar. Sin atención, el color de la piel pierde rápidamente el tono rosado habitual y se torna azul violáceo.

Tratamiento

Existe una medida de tratamiento eficaz: la desfibrilación. Consiste en administrar al corazón una descarga eléctrica controlada con un dispositivo que se conoce como desfibrilador. Básicamente, lo que hace este dispositivo es descargar la actividad eléctrica de todas las células del corazón a la vez. Lo habitual es que al reiniciar ‘desde cero’ la actividad del corazón, este recupere su ritmo habitual normal.

Es muy importante saber que el pronóstico de los pacientes que sufren una muerte súbita depende fundamentalmente del tiempo que transcurre entre que el corazón se detiene y se aplica una desfibrilación. Se calcula que por cada minuto de demora existe un 10 por ciento menos de posibilidades de que el paciente se recupere. Si no tenemos a mano un desfibrilador, es importante iniciar rápidamente la reanimación cardiopulmonar, ya que así conseguiremos prolongar el tiempo en el que una desfibrilación pueda ser eficaz.

Una pequeña reflexión

Las 4 Comunidad Autónomas que establecen la obligación de instalar un desfibrilador, Cataluña, Canarias, País Vasco y Andalucía, basan sus criterios básicamente en el tipo de actividad y la ocupación.

Sin embargo, tal como indica el artículo, el tiempo de reacción es lo más importante, ya que por cada minuto de demora, la posibilidad de que el paciente se recupere se reduce en un 10 %. Tomemos como ejemplo el fuego, el éxito de una actuación también depende del tiempo que transcurrido y así lo contempla el Código Técnico de Edificiación que establece en el Documento Básico SI Seguridad en caso de incendio, Sección 4, tabla 1.1 que los Extintores Portátiles se ubicarán a:

  • A 15 m de recorrido en cada planta, como máximo, desde todo origen de evacuación.

¿Por qué no contemplan los diferentes decretos de desfibriladores la ubicación de los mismos en base al criterio de la distancia y tiempo de reacción? El Decreto de Canarias dice que un Hotel que supere las 1.000 plazas debe disponer de 1 desfibrilador. Pero, ¿y si tengo un hotel de 950 plazas cuyas dimensiones hacen que el lugar más lejano con ocupación supera los 5 minutos de recorrido para actuar en caso de emergencia? Hay que recordar que la eficacia del uso del desfibrilador radica en actuar en los primeros 5 minutos.

En Cataluña el Decreto 30/2015 ya incluyo para hoteles el criterio de distancia al obligar a Hoteles de más de 28 metros de altura de evacuación.

Desde Cardio Guard creemos en la eficacia de una buena ubicación del desfibrilador, por eso entendemos que la normativa debería concretar que en base a la actividad, ocupación y distancia de recorrido deberá instalar un desfibrilador o más si no se asegura el tiempo de respuesta adecuado.

Hay más casos de muerte súbita en España que de incendios, sin embargo en un pequeña oficina podemos encontrar hasta 3 extintores.

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Un comentario en “Sobre la muerte súbita

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